ENTREVISTA – José Moncada, CEO de La Bolsa Social: «Me di cuenta de que era un emprendedor social atrapado en el cuerpo de un funcionario europeo»

por | Abr 26, 2017 | Entrevistas

jose-moncada

Antoni J. Cano. Recientemente ganadora del premio a la Fintech de mayor Impacto Social de España en la primera edición de Spanish FinTech Awards 2017, La Bolsa Social fue la primera plataforma de financiación participativa o equity crowdfunding,  creada por José Moncada y autorizada en España por la Comisión del Mercado de Valores (CNMV). La particularidad de La Bolsa Social es que pone en contacto a inversores y empresas con valores, es decir sólo aquellas que producen un impacto positivo constatable en la sociedad y el medio ambiente.

La inversión se realiza mediante la fórmula de equity crowdfunding «a golpe de clic», de una manera ágil y sencilla. Los inversores depositan su dinero en una cuenta especial en Triodos Bank. Si se alcanza el objetivo de financiación, La Bolsa Social formaliza la ampliación de capital en nombre de todos los inversores. Si no se logra, se devuelven las aportaciones sin coste para los inversores. En su última campaña, ha reunido más de un millón de euros para empresas de impacto social y medioambiental positivo.

Charlamos con el CEO de La Bolsa Social, José Moncada (Pamplona, 1976), para conocer más detalles de esta plataforma y para saber por qué lo dejó todo profesionalmente –era funcionario europeo– para fundar, en 2015, este proyecto. Moncada se muestra convencido de que existe «un cambio de mentalidad social» que, cada vez más, tiene en cuenta la ética en los negocios.

Entrevista a José Moncada

¿Cómo surge la idea de crear La Bolsa Social?

Tuve la idea de crear esta plataforma trabajando como funcionario europeo en Bruselas y París, donde tuve la oportunidad de entrar en contacto con el emprendimiento social y la inversión de impacto. La Bolsa Social responde a un cambio de mentalidad que cada vez más está calando en nuestra sociedad. La crisis financiera ha provocado una reflexión profunda y nos hemos dado cuenta de que estábamos acostumbrados a tomar decisiones económicas (de consumo, de ahorro, de inversión, empresariales) sin considerar sus implicaciones éticas, es decir, sin tener en cuenta su impacto en los demás, en la sociedad y el medio ambiente. Cada vez más gente entiende que ética y economía no pueden andar separadas. Más aún, cada vez más gente comprende que rentabilidad e impacto social positivo no están reñidos, y vemos un gran desarrollo de las finanzas éticas. Ante este nuevo escenario, decidí dar un giro a mi trayectoria profesional y apostar por la creación de la Bolsa Social.

¿Cómo es posible que un funcionario de la Unión Europea deje su puesto para embarcarse en un proyecto como éste?

Porque me di cuenta de que era un emprendedor social atrapado en el cuerpo de un funcionario europeo y necesitaba un cambio en mi trayectoria profesional y embarcarme en un proyecto que me apasiona realmente y en el que veo grandes expectativas de futuro.

¿Cómo fueron los primeros pasos de la iniciativa?

Los comienzos nunca son fáciles. La plataforma la pusimos en marcha poco después de la aprobación de la conocida como ley del crowdfunding, que exigía a las plataformas de equity crowdfunding contar con la autorización de la CNMV. Tras mucho esfuerzo y trabajo, al final conseguimos ser la primera plataforma de equity crowdfunding autorizada en España por la CNMV y poder poner así en funcionamiento la plataforma a principios de octubre de 2015.

«Cada vez más gente entiende que ética y economía no pueden andar separadas. Más aún, cada vez más gente comprende que rentabilidad e impacto social positivo no están reñidos»

Así es cómo define La Bolsa Social José Moncada

¿Cómo definirías La Bolsa Social?

Es la primera plataforma de equity crowdfunding en España que pone en contacto a inversores y empresas con valores, es decir aquellas que producen un impacto positivo constatable en la sociedad y el medio ambiente. Hacemos crowdequity con valores. Es decir, que junto a la rentabilidad y potencial de crecimiento de las empresas publicadas en la plataforma, apostamos sólo por iniciativas que generen un impacto positivo en la sociedad y el medio ambiente.

¿Puedes explicarnos qué es exactamente el ‘equity crowdfunding’ y la inversión de impacto?

Dentro del crowdfunding existen diversas tipologías: crowdfunding de donación, recompensa, préstamo (crowdlending) y equity crowdfunding o crowdinvesting, en la que los inversores adquieren un porcentaje del capital de la empresa proporcional a su inversión (equity), con el objetivo de obtener una rentabilidad económica vía dividendos y vendiendo en el futuro su participación en el capital a un precio mayor. Por su parte, la inversión de impacto es la financiación de proyectos empresariales que generan un impacto positivo en la sociedad y el medio ambiente. Es decir, personas o instituciones que buscan que su inversión produzca un retorno integral: más allá del beneficio económico, quieren que su dinero financie ideas creativas que persigan mejorar la sociedad o cuidar del medio ambiente. Los conocidos como inversores de impacto apuestan por proyectos empresariales acordes a sus valores y se convierten en socios de empresas con las que se sienten identificados.

«Me di cuenta de que era un emprendedor social atrapado en el cuerpo de un funcionario europeo y necesitaba un cambio en mi trayectoria profesional»

¿Cómo funcionan vuestras campañas? ¿Qué hay que hacer si se quiere invertir con vosotros?

Nuestro modelo de funcionamiento es muy sencillo y todo se realiza a golpe de clic. Los inversores interesados en aportar su capital en una campaña, se registran en la plataforma y demuestran su interés por ella. El dinero se deposita en una cuenta especial de Triodos Bank para cada proyecto. Si se alcanza el objetivo de financiación, La Bolsa Social formaliza la ampliación de capital en nombre de todos los inversores. En caso contrario, se devuelven las aportaciones sin coste para los mismos. La plataforma cobra una comisión a las empresas, sólo en caso de éxito, del 6% del capital obtenido.

¿Cuál es la inversión mínima?

Desde unos pocos cientos de euros, dependiendo de la campaña.

¿Cuáles son los riesgos para el inversor?

Todos los proyectos empresariales, en particular los que se encuentran en fase temprana, tienen la incertidumbre de si tendrán éxito o no. Se trata por tanto de una inversión de riesgo. Nuestro consejo a los inversores es que no inviertan una cantidad que no se puedan permitir perder, y, no menos importante, que diversifiquen la inversión apostando por varias empresas sociales. De esta manera, reducen el riesgo y tienen más posibilidad de éxito. Por supuesto, es fundamental que los inversores lean detenidamente toda la información que les ofrecemos y tomen sus decisiones de inversión responsablemente.

¿Cómo es el proceso de selección y los filtros que tienen que pasar las empresas o startups que desean participar en vuestra plataforma?

Para seleccionar a las empresas que buscan financiación a través de La Bolsa Social tenemos en cuenta diversos criterios: que generen un impacto positivo acreditable en la sociedad o el medio ambiente, que tengan potencial de crecimiento, un modelo de negocio probado y, muy importante, un compromiso personal con el proyecto. Hasta el momento, exigimos también que sean empresas domiciliadas en España.

jose-moncada

El equipo de La Bolsa Social, actualmente formado por cinco personas.

 

¿Qué os diferencia de otras plataformas de micromecenazgo?

La Bolsa Social, quiero aclarar, no es una plataforma de micromecenazgo de donación, que es la tipología con la que se suele asociar normalmente al crowdfunding en España. La Bolsa Social es una plataforma de inversión, de equity crowdfunding. La diferenciación respecto a otras plataformas de esta tipología es que en la Bolsa Social no tiene cabida cualquier tipo de empresa, sólo aquellas que permiten mejorar la sociedad o el medio ambiente y que, por supuesto, reúnan los criterios antes mencionados.

«Nuestro consejo a los inversores es que no inviertan una cantidad que no se puedan permitir perder y, no menos importante, que diversifiquen la inversión apostando por varias empresas sociales»

¿Qué balance hacéis de 2016?

El último balance que hemos realizado es justo de este mes. Y la verdad es que los datos son bastantes positivos. Desde nuestra puesta en marcha, hemos cerrado con éxito cinco campañas de inversión: Utopic_us, Nostoc Biotech, AUARA, WhastsCine y Farmidable. A través de estas campañas hemos superado el millón de euros, concretamente 1.100.207 euros) invertidos a través de la plataforma, en las 305 inversiones formalizadas, con un ticket medio de 3.391 euros.  Además, contamos ya con una comunidad de 2.700 usuarios, de los que 280 son socios de alguna de las empresas financiadas y 158, emprendedores.

¿Qué previsiones económicas y de inversión tiene La Bolsa Social para este año?

Por ahora tenemos abiertas dos campañas de inversión: Braibook, un dispositivo que posibilita la transformación de cualquier texto electrónico al código Braille, permitiendo a personas con discapacidad visual la accesibilidad a la lectura y aprendizaje de este sistema, que busca una ampliación de capital de un máximo 100.000 euros. También tenemos ahora mismo abierta la campaña de Mercatrace, por un máximo de 90.000 euros. Mercatrace es una plataforma colaborativa que aspira a convertirse en el estándar de trazabilidad universal agroalimentaria y de referencia en calidad, seguridad y transparencia en el consumo de alimentos. Además, estamos en fase de estudio y análisis de un proyecto bastante interesante: Outbarriers, un dispositivo que hace “visible” los comercios para personas ciegas o con problemas severos de visión. Por todo ello, somos optimistas y esperamos cerrar el año con cifras positivas, aunque no tenemos una previsión definida.

¿Podéis avanzarnos alguna novedad o nuevos proyectos para 2017?

Una de las principales novedades que hemos introducido a principios de este año es la incorporación de una nueva línea de financiación, la línea semilla. En ella englobamos a empresas que necesitan un primer impulso de capital de hasta 100.000 euros, como es el caso de Farmidable, que estrenó esta línea de financiación y consiguió cerrar su campaña de inversión en tan sólo ocho días. Esta ha sido una de las principales innovaciones de este año. Por el momento, no tenemos en mente otras, pero no las descartamos, tampoco.

¿Cuál es el perfil de vuestros inversores: inversores pequeños particulares, empresas…?

En La Bolsa Social estamos abiertos a todo tipo de inversores, tanto particulares como empresas. Hasta el momento, los más habituales son los particulares. Concretamente el inversor tipo de nuestra plataforma tiene una media de edad de 42 años. Por procedencia geográfica, el 60% reside en Madrid y el 8%, en Barcelona.

«Exigimos que las empresas generen un impacto positivo acreditable en la sociedad o el medio ambiente, que tengan potencial de crecimiento, un modelo de negocio probado y, muy importante, un compromiso personal con el proyecto»

Después de años de excesos (corrupción, estafas piramidales, especulación, etc.) y de crisis, uno tiene la sensación de que, finalmente, el capitalismo y la ética son incompatibles. Sin embargo, están surgiendo iniciativas en los últimos años que parece que quieran desmentir esa percepción. Iniciativas que sostienen que sí se pueden hacer inversiones no especulativas o con trasfondo social, como la banca ética, la economía del bien común, o plataformas como La Bolsa Social… ¿Sin ética nos cargamos la economía?

Sin lugar a dudas. Es más, la sociedad poco a poco se está dando cuenta de que ética y economía van de la mano. Como decía antes, el surgimiento de La Bolsa Social responde, también, a un cambio de mentalidad social. Cada vez más, reflexionamos sobre las implicaciones éticas que tienen nuestras decisiones económicas.

¿Crees que este modelo más social acabará imponiéndose o, al menos, irá ganando peso?

Todo parece indicar que hay buenas perspectivas de futuro; la inversión de impacto y el emprendimiento social registran cifras cada vez más positivas. Por ejemplo, la economía verde representa el 2,4% del PIB, con 61.000 empresas, según datos del informe GEM 2015.

Hace unas semanas La Bolsa Social fue la ganadora del premio a la Fintech de mayor Impacto Social en la primera edición de Spanish FinTech Awards 2017, ¿qué ha supuesto para vosotros este galardón?

Es un gran orgullo para nosotros, sin lugar a dudas. Estamos muy contentos de haber recibido esta distinción en el ámbito fintech, donde cada día surgen interesantísimas propuestas innovadoras.

¿De cuál de los proyectos financiados en La Bolsa Social estáis más orgullosos?

De todos, porque cada uno de ellos ha supuesto un reto para nosotros y de una u otra forma nos ha aportado mucho profesionalmente y personalmente. En las campañas en La Bolsa Social todos trabajamos como un equipo, tanto el interno de la plataforma como el de la empresa en cuestión. Por tanto, elegir una campaña en concreto sería muy difícil.

¿Qué mejoras o cambios introduciríais en la legislación que regula vuestra actividad en España?

Los límites de inversión que se introducen para dar un trato diferenciado a los inversores según su nivel económico son algo arbitrarios. Aunque se entiende que existan, estos límites no existen en otras actividades financieras. Ni en la Lotería Nacional, por ejemplo. Y eso sí que tiene riesgo.

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

¿Quieres estar al día de todo lo que concierne a los autónomos?

 Recibe en tu email todas las novedades que te ayudarán a triunfar con tu trabajo. 

También te puede interesar:

Share This